La conspiración Google. O la puta hostia en verso. O como quieras llamarle.
Igor Lostrejón dedicó toda su vida a alcanzar la perfección. Le dieron igual 30 años de mediocridad si podía tener 2 minutos de perfección. Y al final del tunel, alcanzó la cumbre: escribió la puta hostia en verso.
Raudo como sólo él podia serlo, compro en internet el dominio laputahostiaenverso.was (era de Wasilandia) y colgó en él su obra, para que todo el mundo pudiese disfrutarla tanto como él. Y se fué a dormir.
Despertó y lo primero que hizo fue buscar en Google "la puta hostia en verso" para ver cuantas paginas le enlazaban. Desolación. Ni siquiera salía la suya. Ira. La vida era una mierda. El universo era cruel. Llamaron a su puerta.
Al abrir un robot con la inscripción Google en su pecho de lata le pidió de buenas maneras que se dejase borrar la mente. ¿La razón? la puta hostia en verso inventada por él daria a la gente demasiadas ganas de vivir y alteraría el orden del universo, generando un caos que Google no podia permitir, sabe dios por qué. Pero Igor Lostrejón había dedicado toda su vida a alcanzar la perfección, y un puto cibor diplomatico no le iba a joder el rollo. Asi que le dijo que no. El robot sacó una metralleta del compartimento 7 y se puso a disparar. Casi le perfora la cabeza, pero Igor consiguió esconderse detras del sofá. Cerro los ojos, imaginó un revolver Magnum en su mano derecha, abrió los ojos y el revolver seguía ahí. ¿Acaso habia entrado en Matrix? ¿en Googlix quizas? De un disparo se cargó al puto trozo de metal y salió de su piso con la puta hostia en verso aun metida en su coco.
Caminó por la calle despacio, tranquilo, pero apareció otro robot Google, y otro, y otro y otro y cada vez mas. "Estoy jodido", pensó. Cerro los ojos, imaginó que podía volar, los abrió y estaba a cien metros de altura surcando el cielo. Pero los robots Google tambien podían volar, y le dieron caza. Lo llevaron a la superficie, le apuntaron con miles de metralletas a la sesera, le dijeron "vas a morir por el bien común", y entonces....
Entonces despertó. Lo primero que hizo fue buscar en internet laputahostiaenverso.was, y se quedó tranquilo sabiendo que seguía ahi. Le dió por leerla otra vez, para empaparse de perfección. Pero era una basura, una puta mierda. ¿Tantos años de mediocridad para esto?. En un momento de dudosa lucidez pensó que para ser un heroe hay que morir. Cerró los ojos, se imaginó de nuevo el Magum, abrio los ojos. El magnum estaba alli. Metió el cañón en la boca y se suicidó. Pero nadie se acordó de él, pues solo era un gilipollas con una vida mediocre.






angel-o-demonio dijo
Entiendo a Igor, sobretodo al vacio que a veces tenemos en nuestra v ida , pareciendonos que la perdemos sin hacer nada interesante. Por esto, aprovecho cada sonrisa gratuita.Y al esfuerzo a retarme para seguir adelante, que todo sea un poco más agradable.Aunque a veces sucumba en el intento.
Podría hablar más de este tema, pero me pone trite.Saludos.
8 Septiembre 2007 | 08:51 PM